
Por Rafael Arias Hernández.
39 días y adiós. Junto a un cuestionado “año fiscal”, sigue su curso el famoso “año
de Hidalgo”. Además, aumentan notoriamente, tanto exigencias de una auténtica
rendición de cuentas, como múltiples señalamientos y hasta denuncias por el
ineficiente y hasta delictivo desempeño gubernamental.
En Veracruz, turno de las Contralorías, del Órgano de Simulación Superior ORFIS
y del sistema estatal anticorrupción no nato, abortado y rechazado. Y también en
el país, turno de la Función Pública, la Auditoria Superior de la Federación y el
sistema nacional zombi anticorrupción, cuyos resultados, también son mediocres o
nulos. Eso sí, todos bien pagados y con cargo al presupuesto.



